El producto fue agregado correctamente
Blog > > Dostoievski y el espíritu de la época

Dostoievski y el espíritu de la época

Por Luciano Lamberti

"Dostoievski engendró a Kafka, entonces, que engendró a García Márquez y al Cortázar de 'Casa tomada'. ¿Y quién engendró a Dostoievski?", se pregunta Lamberti en este choque inaugural con el gigante ruso, al rededor de la edición de Galerna, Sueño de un hombre ridículo y otros cuentos, traducidos por Ariel González. 

Por Luciano Lamberti.

 

Nunca había leído a Dostoievski y me sorprendió esta recopilación de cuentos con el título Sueño de un hombre ridículo y otros cuentos que acaba de publicar Galerna con la cuidada traducción de Ariel González. Me sorprendió porque si bien no lo había leído, Dostoievski es uno de esos escritores capaces de transformar su nombre en adjetivo, con un estilo tan fuerte que termina contagiando el mundo a su alrededor. Había oído acerca de Dostoievski, entonces, en infinidad de ensayos y de apreciaciones, y me había forjado una imagen suya bastante tremenda, a decir verdad, que podríamos resumir con la imagen de un ruso gigantesco, barbudo y grave, cuyos personajes eran indefectiblemente asesinos de ancianas con cargo de consciencia.

Lo que me sorprendió, desde el vamos, fue su sentido del humor, o algo que solo podemos nombrar con esas palabras, aunque se acerque más a una determinada percepción del mundo. No: me sorprendió su sentido del ridículo, del que lo imaginaba completamente ajeno hasta leer estos cuentos. Digamos, mejor: me sorprendió que fuera tan contemporáneo, tan avanzado a su época, tan desenfadado, tan libre, siendo ruso, calvo, epiléptico, habiendo vivido en Siberia haciendo trabajos forzados por cinco años por haber participado en un grupo que conspiraba contra el Zar y habiendo servido como soldado raso por otros cinco años, en la segunda parte de su condena. Al terminar, era decididamente cristiano. Con todo ese material, ¿qué podía escribir Dostoievski? Nada más que largas parrafadas infumables en nombre de la exploración del alma que solo los rusos son capaces de ejercer con honestidad.

Por eso digo que me sorprendió: hay exploraciones del alma, sí. Hay personajes conflictuados: también. Hay una pintura de la época: es casi fatal para un escritor realista. Pero Dostoievski es algo más que un escritor realista. Su nivel de realidad está al borde de cierta clase de absurdo o de fantástico o de realidad distorsionada que nunca esperé encontrarme. Hay una consciencia muy contemporánea de la ironía en estos cuentos, y un sistema de realidad, o de lógica, que excede por mucho la triste imagen que me había formado.

“Un episodio desagradable”, por ejemplo, el primero de estos cuentos, trata de Ivan Ilich, un Consejero de Estado que una noche, por una determinada serie de peripecias, termina entrando al casamiento de un subalterno, se emborracha y hace un papelón. Es un cuento profundamente político, sobre las diferencias de clase y la ceguera, pero el hecho de estar contado desde el poder lo vuelve una tranquila pesadilla, como si el avance del alcohol fuera deformando su punto de vista. Uno de esos cuentos que dejan al protagonista al borde del abismo, con una gran negrura a sus pies, con todas sus certezas reducidas a paredes que tiemblan y se sacuden.

“Bobok” es directamente un delirio que transcurre en un cementerio. “La mansa”, un cuento casi a lo Poe, donde la imposibilidad del deseo por una mujer se termina transformando en el horror de la culpa. “Sueño de un hombre ridículo” es eso: un sueño, pero que termina impactando tanto en la vida de su protagonista que la modifica para siempre. Dostoievski es intenso y ruso, pero también osado: sus cuentos buscan ir siempre más allá, donde se juegan lo humano y sus valores.

En “El cocodrilo”, Iván Matveich asiste con su mujer y el narrador a la exhibición de un cocodrilo que una pareja de alemanes anda mostrando por el mundo. El animal se lo come, pero Matveich continúa vivo, y desde el interior del cocodrilo tiene conversaciones con el narrador, donde le confiesa los temores relacionados a su mujer y a su futuro profesional. Leí ese cuento y entendí de dónde provenía La metamorfosis de Kafka y el realismo mágico de García Márquez. En ambos casos, lo sobrenatural es tomado como habitual. Convertido en insecto, Gregorio Samsa teme perder su trabajo que tanto contribuye a la economía familiar. Los personajes de Cien años de soledad viven rodeados de mariposas amarillas o pueden volar, pero solo después de tomar una taza de chocolate. Dostoievski engendró a Kafka, entonces, que engendró a García Márquez y al Cortázar de “Casa tomada”. ¿Y quién engendró a Dostoievski? Probablemente, por lo menos en estos cuentos, el relato “La nariz”, de Gógol, la historia de un hombre al que la nariz se le separa del cuerpo, cobra vida propia y es aceptada y festejada por la aristocracia rusa.

Ambos escritores se proponen (y lo logran) hablar de política sin caer en la directa representación de los conflictos sociales, sino transformándolos en situaciones y símbolos que se vuelven refractarios, incandescentes. Su “compromiso” es con el poder representativo de la literatura, no con la realidad inmediata, y es en ese apartamiento que captan como nadie el espíritu de la época.

 

Artículos relacionados

Martes 29 de marzo de 2016
Cómo se llama tu libro
Se entregó el premio al libro con el título más raro del año.
Mundo bizarro
Miércoles 06 de abril de 2016
"Escribo para acomodarme la cabeza"

Eduardo Sacheri ganó el Premio Alfaguara 2016 con la novela La noche de la usina. “Me encanta que la literatura esté llena de mensajes, pero no quiero me los ponga el autor”, dice.

Se entregó el Premio Alfaguara
Lunes 18 de abril de 2016
Buenos Aires, ciudad escuela de escritores
Maestría en Escritura Creativa en la UNTREF, Licenciatura en Artes de la Escritura en UNA, cursos en instituciones, talleres privados y centros culturales: Buenos Aires se potencia como capital de formación de escritores en español y recibe avalanchas de postulantes.
Crece la oferta de formación
Viernes 22 de abril de 2016
Para no perderse en la feria
Un gps para encontrar algunos de los stands más interesantes de la 42° Feria del Libro.
Feria del libro de Buenos Aires
Viernes 22 de abril de 2016
Shakespeare not dead
Carlos Gamerro dio ayer una clase magistral gratuita en el Centro Cultural San Martín donde, a partir de escenas de Hamlet y Enrique IV, explicó el porqué de la vigencia de Shakespeare en la cultura occidental.
A 400 años de su muerte
Lunes 25 de abril de 2016
Para no perderse en la feria
Algunas de las actividades más destacadas de la segunda semana de la 42° Feria del Libro de Buenos Aires.
Feria del libro de Buenos Aires
×
Aceptar
×
Seguir comprando
Finalizar compra
0 item(s) agregado tu carrito
MUTMA
Continuar
CHECKOUT
×
Se va a agregar 1 ítem a tu carrito
¿Es para un colectivo?
No
Aceptar